El autoconsumo fotovoltaico genera electricidad en tu propia vivienda a partir de la luz solar, reduciendo lo que compras a la red. En Zaragoza, con Enaro comparas presupuestos reales de varios instaladores de tu zona en un solo sitio, sin coste ni compromiso.
Pedir presupuesto de placas solares en ZaragozaÚltima actualización: 7 de septiembre de 2026
Una instalación fotovoltaica residencial de 3 a 5 kWp cuesta en Zaragoza entre 5.000 € y 8.500 €, sin batería, con la banda más citada entre 5.000 € y 6.800 €.
Antes de usar esa horquilla conviene saber de dónde sale, porque aquí sale más justa que en otras páginas nuestras y preferimos decirlo a maquillarlo. La sostienen dos fuentes independientes con página dirigida a Zaragoza: un agregador de presupuestos y una tabla de precios por potencia. Ninguna de las dos es una empresa con actividad física comprobable en la ciudad. Buscamos una y no apareció: la única instaladora local con dirección y teléfono ya verificados que teníamos fichada de otra investigación no trabaja la fotovoltaica, otro nombre habitual del sector aragonés fabrica estructuras de soporte pero no instala, y dos comparadores nacionales tienen su página de Zaragoza caída.
Hay además una grieta dentro de una de esas dos fuentes que merece quedar registrada: sitúa el suelo del rango en 5.068 € en una de sus páginas de Zaragoza y en 3.000 € en la otra, sin declarar en ninguna cuántos presupuestos agrega ni con qué fecha calcula. Por eso el suelo que publicamos, 5.000 €, no es ninguno de esos dos números: es el punto donde su cifra alta empieza a solaparse con el tramo equivalente de la segunda fuente. Los 3.000 € quedan descartados porque los desmiente su propia plataforma.
Y queda una pregunta que decide un 21 % del importe: si esas cifras llevan el IVA dentro. La respuesta aquí es a medias, así que la damos a medias. La fuente que publica tabla por potencia sí lo declara incluido en el ejemplo que desarrolla, y el calculador del agregador también lo dice; pero su página de mínimo, medio y máximo —la que da las tres cifras más redondas y más citables— no lo menciona en ningún sitio. Úsalas, por tanto, para detectar si una oferta se sale de lo razonable, y no como la cantidad que acabará escrita en el contrato.
Con la misma potencia sobre la mesa, dos presupuestos se separan por cuatro cosas: cómo es la cubierta, qué sombras tiene, cuánto cable hay hasta el cuadro y si hace falta ampliar la potencia contratada. El reparto interno del importe —equipos, estructura, mano de obra— lo desmenuza nuestro análisis nacional de precios, que además es la referencia a la que conviene volver justamente cuando el dato local es flojo, como pasa aquí. Para cifras de tu caso concreto, pide presupuesto y compara las que te lleguen.
| Tamaño de la instalación | Precio orientativo en Zaragoza | Sobre qué se apoya |
|---|---|---|
| En torno a 3 kWp (consumo bajo) | 5.000 € – 7.200 € | Tramo de 3,2 kW de la fuente que publica tabla por potencia, con el suelo elevado hasta donde coincide con el mínimo del agregador |
| 4-5 kWp (el caso más habitual) | 5.000 € – 8.500 € | Banda media que el agregador declara para la ciudad, con el techo donde su máximo se cruza con el tramo de 4 kW de la segunda fuente |
| Por encima de 6 kWp | No publicamos rango | Solo hemos localizado una referencia para ese tamaño, y con una no hay triangulación posible |
Rellenas un único formulario, los instaladores de tu zona preparan su presupuesto sin tener tu teléfono, y solo el que elijas acaba recibiendo tu contacto.
Lo normal cuando dejas tu número en tres webs es que lo primero que llegue sean tres llamadas y lo último, si llega, una cifra. Aquí el orden está invertido a propósito: las ofertas llegan comparadas, y el contacto se libera al final y solo al ganador.
Lo que no vamos a hacer es decirte cuál es «la mejor empresa» de tu zona. Sin ver tu vivienda, un ranking así es una opinión con un patrocinador detrás; lo útil es que compares ofertas reales hechas sobre tus mismos datos.
Un solo formulario con los datos de tu vivienda y lo que quieres hacer. No hay que repetirlo en cada web.
Reciben lo que necesitan para presupuestar, pero no tu teléfono ni tu email. Suben su propuesta a la plataforma.
Un único correo con un enlace propio, y las propuestas unas al lado de otras en vez de sueltas y en tres formatos distintos.
El instalador que elijas recibe tu contacto. Los que no elijas no lo reciben en ningún momento.
Merece la pena explicar por qué esto viene especialmente bien en esta búsqueda. Al escribir «placas solares Zaragoza» lo primero que aparece no es una respuesta: son doce fichas de mapa repartidas por la página, y el primer resultado que no es un mapa queda por debajo de ellas. Al entrar, casi siempre te encuentras la portada de una empresa hablando de sí misma; una de las que mejor posicionan conserva incluso en producción los rótulos de ejemplo de su plantilla sin rellenar. Buscar instalador aquí consiste, literalmente, en abrir diez pestañas y empezar a llamar.
Hay además una pregunta previa que conviene llevar resuelta antes de pedir nada, porque en Zaragoza cambia el trámite: si tu vivienda es unifamiliar o está en un bloque. De eso depende el permiso municipal que verás en la sección siguiente, y también parte de la documentación que después necesitarás para pedir las bonificaciones fiscales. Una oferta que no distingue los dos casos está dejando fuera trabajo que alguien tendrá que hacer igualmente.
Conviene también llevar hecha una estimación propia. La calculadora de placas solares parte de la irradiación real de tu ubicación y devuelve potencia, producción anual y ahorro aproximados; con esa referencia delante se nota enseguida cuándo dos ofertas de precio parecido están dimensionando cosas distintas. Cuando la tengas, pide tu presupuesto.
En Zaragoza, poner placas solares en la cubierta de una vivienda unifamiliar y hasta 10 kW se tramita con una declaración responsable de obras menores: lo dice con esas palabras la ficha oficial del trámite.
La ficha de la Gerencia de Urbanismo enumera qué actuaciones pueden acogerse a esa vía, y una de ellas es, literalmente, la «instalación de placas solares domésticas (en cubierta de edificios de viviendas unifamiliares y máximo 10 Kw)». En la misma lista y con el mismo régimen aparecen los puntos de recarga de vehículos eléctricos. Que el Ayuntamiento las nombre por su nombre no es un detalle menor: no hay que deducir si una instalación fotovoltaica encaja en un cajón genérico de obra menor, está escrita.
Ahora la parte que casi nadie cuenta y que es justamente la que decide si esto te sirve: la ficha acota ese supuesto a viviendas unifamiliares y a 10 kW. Qué trámite corresponde a una instalación en un edificio de pisos, a una compartida por una comunidad de propietarios o a más de 10 kW en un unifamiliar no lo hemos verificado, y no lo vamos a suponer. El Ayuntamiento publica otras dos vías para obras menores —comunicación previa y licencia—, pero no hemos comprobado cuál recoge cada uno de esos casos. Si el tuyo es alguno de ellos, la pregunta correcta es para la Gerencia de Urbanismo, y antes de firmar el presupuesto, no después.
La segunda acotación sí está escrita en la misma ficha y es una exclusión expresa: quedan fuera de la declaración responsable las obras menores en el exterior de edificios o conjuntos urbanos catalogados por el PGOU, en edificios declarados Bien de Interés Cultural y en sus entornos. Esos casos pasan por licencia. Lo que no vamos a decirte es qué inmuebles o qué calles concretas caen dentro de esa delimitación, ni hasta dónde llegan los entornos del Pilar, La Seo o la Aljafería: no lo hemos verificado, y trasladar aquí lo que este proyecto sí comprobó para otras ciudades sería un error, porque son normas de otros municipios.
Hay un detalle que encadena el urbanismo con el dinero y conviene no perderlo de vista: quien va por declaración responsable necesita después, para poder pedir la bonificación del IBI, la resolución en la que el Gerente de Urbanismo queda enterado de las obras. Lo exige la propia ordenanza fiscal, junto al título habilitante y al justificante de haber pagado la autoliquidación de tasas e ICIO. Es decir, el papel del trámite y el ahorro fiscal van unidos, y el orden importa.
Por encima de todo esto está la norma estatal, idéntica en toda España: el Real Decreto 244/2019 ordena el autoconsumo, con tramitación simplificada hasta 15 kW y compensación de excedentes. El itinerario entero, con sus plazos, está en instalar placas solares en casa. Sobre la ordenanza municipal que da soporte a este régimen de intervención urbanística, sí podemos decir que se aprobó definitivamente el 5 de mayo de 2011 y se publicó en el BOPZ nº 116 del 25 de mayo; lo que no vamos a hacer es citar su articulado, porque el texto accesible en la sede se corta antes del artículo que enumera estas obras y no citamos artículos que no hemos leído.

Una instalación fotovoltaica de autoconsumo accede en Zaragoza al 95 % de bonificación del ICIO sin demostrar ninguna mejora en el certificado energético, porque va por el artículo 16 de la ordenanza y no por el 15.
Aquí nos topamos con una contradicción y merece la pena contar cómo se resolvió, porque cambia lo que tienes que preparar. El portal municipal presenta el ICIO bonificado al 95 % para autoconsumo con renovables, sin poner condiciones. Nuestra propia página de aerotermia en Zaragoza, verificada un día antes que esta, había leído en esa misma ordenanza fiscal un 95 % condicionado a que el edificio suba al menos una letra de calificación energética. Las dos lecturas son ciertas, y no se contradicen: son dos artículos distintos para dos tecnologías distintas.
El artículo 15.2.b se ocupa de las instalaciones térmicas —calefacción, climatización, ventilación y ACS— cuando incorporan fuentes renovables, y ese supuesto sí obliga a subir al menos una letra en la escala de emisiones de dióxido de carbono del certificado del edificio. Es el que le corresponde a una bomba de calor. El artículo 16 es otro: lleva por título las bonificaciones por aprovechamiento de la energía solar, alcanza a los sistemas de aprovechamiento solar —térmico o eléctrico— destinados al autoconsumo, y no menciona mejora de calificación alguna. Es el que le corresponde a tu cubierta. Saber cuál te aplica evita preparar, y pagar, un certificado que en tu caso nadie va a pedirte. La homologación de colectores que también aparece en ese artículo está referida a la producción de calor, no a la fotovoltaica.
El artículo 16 trae además una regla de acumulación poco habitual: su 95 % se aplica sobre la cuota que ya resulte de haber aplicado, en su caso, las bonificaciones de los artículos 14 y 15. No se elige entre una u otra, se encadenan. Para hacerte una idea de la magnitud sin inventarnos tu presupuesto: la ficha municipal del trámite de obras menores cifra el ICIO en el 3,87 % del presupuesto presentado sin IVA, de modo que por cada 1.000 € de presupuesto el impuesto son 38,70 € y, con el 95 % aplicado, quedan 1,94 €. El importe final depende del presupuesto de tu obra, y esa cifra la pone tu instalador.
Tres límites del mismo artículo conviene tenerlos presentes antes de contar con el descuento. La bonificación alcanza exclusivamente a la parte de cuota correspondiente a la obra destinada estrictamente a la instalación solar, de ahí que el presupuesto tenga que ir desglosado. Quedan fuera las actuaciones auxiliares de levantar y reponer elementos existentes sobre fachada o cubierta. Y no se concede si la instalación es obligatoria por normativa específica. Añade un cuarto que no está en ese artículo pero cuesta dinero igual: la tasa de servicios urbanísticos es un tributo distinto del ICIO y no está bonificada por esta vía.
La otra bonificación municipal es la del IBI, y en ella lo determinante no es tanto cuánto como cuándo. El artículo 18 de la ordenanza del impuesto reconoce un 50 % de la cuota íntegra a lo largo de los cinco periodos impositivos que siguen al de terminar la obra —cinco, no tres, aunque circule lo contrario incluso en páginas bien posicionadas—, y le pone un techo: lo bonificado en un ejercicio no puede pasar del 20 % de lo que costó ejecutar materialmente la instalación. Lo que se te descuenta cada año es, por tanto, el menor de esos dos importes, y cuál manda depende de la cuota concreta de tu vivienda. No publicamos un ahorro en euros porque no tenemos esa cuota, y calcularlo sin ella sería inventarlo.
El detalle que de verdad cuesta dinero es este: la bonificación es rogada y no tiene efecto retroactivo. El propio artículo dice que la solicitud «podrá efectuarse en cualquier momento anterior a la terminación de los cinco periodos impositivos» y que surtirá efecto «desde el periodo impositivo siguiente a aquél en que se solicite por los periodos que resten». Los cinco años corren desde que terminas la instalación, no desde que la pides. Cada ejercicio que tardes es un año de bonificación que se pierde y que no se recupera al final.
En el plano autonómico, hoy la respuesta honesta es que no consta ninguna convocatoria abierta. El programa de autoconsumo renovable en el sector residencial derivado del Real Decreto 477/2021 —que es el que corresponde a la fotovoltaica, distinto del de renovables térmicas— figura en la ficha oficial del Gobierno de Aragón dentro de las convocatorias fuera de plazo, junto al resto del paquete. No decimos que no exista ninguna ayuda en Aragón, ni damos una fecha de cierre que la ficha no publica: decimos lo que la propia administración muestra. El mapa nacional, comunidad por comunidad, está en subvenciones para placas solares.
De ahí sale una conclusión práctica que conviene tener clara al presupuestar: en Zaragoza el incentivo económico real de una instalación residencial es hoy municipal, no autonómico. Las dos bonificaciones del Ayuntamiento están vigentes, recaen sobre impuestos distintos y las dos hay que pedirlas: si no las solicitas, no se aplican solas. Para pedirlas bien hace falta un presupuesto desglosado, así que empieza por ahí: pide el tuyo y compara lo que te llegue.
| Concepto | ICIO (art. 16, Ordenanza Fiscal nº 10) | IBI (art. 18, Ordenanza Fiscal nº 2) |
|---|---|---|
| Qué bonifica | El 95 % de la cuota del impuesto de construcciones, instalaciones y obras | El 50 % de la cuota íntegra del recibo anual |
| Durante cuánto | Una vez, en la obra | Los cinco periodos impositivos siguientes al de finalización de la instalación |
| Cuándo se pide | Dentro del mismo plazo de presentación de la autoliquidación | En cualquier momento anterior a que terminen esos cinco periodos, con efecto solo desde el ejercicio siguiente al de la solicitud y por los que resten |
| ¿Exige mejorar la calificación energética? | No. Ese requisito está en el artículo 15, que cubre las instalaciones térmicas | No |
| Qué límite lo acota | Solo la parte de cuota destinada estrictamente a la instalación solar; fuera quedan las actuaciones auxiliares sobre fachada o cubierta | Que lo bonificado en un ejercicio no pase del 20 % de lo que costó ejecutar materialmente la obra |
| Qué hay que acreditar | Proyecto o memoria, presupuestos desglosados, título habilitante, autoliquidación y justificantes de pago | Título habilitante, pago de tasas e ICIO, resolución del Gerente de Urbanismo si fuiste por declaración responsable, y certificado de instalación eléctrica C-0004 diligenciado |
Un panel inclinado 35° y orientado al sur recibe en Zaragoza 2.066,27 kWh/m² al año, según PVGIS consultado con las coordenadas de la capital y no con una media provincial.
Esa cifra deja a Zaragoza sexta de las ocho ciudades que hemos medido con exactamente los mismos parámetros: por detrás de Sevilla, Granada, Madrid, Alicante y Valencia, y por delante de Mallorca y Barcelona. Lo interesante no es esa posición, sino lo que ocurre cuando se mira la energía que acaba saliendo de los paneles, que es otra cosa y va en la sección siguiente.
Antes conviene despejar el número que más circula y peor se usa. Las horas de sol de Zaragoza, con fuente oficial, son 2.593 al año: es la variable que AEMET llama «número medio anual de horas de sol» dentro de la serie climatológica normal de su estación del aeropuerto, con periodo de referencia 1981-2010. En esta misma búsqueda conviven dos cifras distintas y más altas —2.800 y más de 3.000— publicadas por dos sitios que no citan de dónde salen. No afirmamos que sean falsas: decimos que ninguno declara qué está midiendo, y las horas de sol brutas, las horas de sol pico y la irradiación sobre el plano del panel no son la misma magnitud. Cuando nadie dice qué variable publica, la comparación no se puede hacer.
Y conviene insistir en algo que se repite poco: las horas de sol no dimensionan una instalación. Cuentan tiempo, no energía. Lo que decide cuántos kilovatios hora vas a generar es cuánta energía alcanza el plano del panel, que es el dato con el que abre esta sección.
| Qué se consultó | Con qué valor |
|---|---|
| Herramienta | PVGIS v5.2, la calculadora fotovoltaica del Joint Research Centre (Comisión Europea) |
| Series de datos | Radiación PVGIS-SARAH2 y meteorología ERA5, promediadas entre 2005 y 2020 |
| Punto consultado | 41,6488 de latitud y −0,8891 de longitud, Zaragoza capital; 226 m de altitud según el modelo digital de terreno de la propia herramienta |
| Configuración del montaje | Inclinación de 35°, azimut 0° (mirando al sur), tecnología de silicio cristalino |
| Pérdidas asumidas | 14 % de pérdidas de sistema, con el horizonte del terreno tenido en cuenta y sin sombras de ninguna vivienda en concreto |
Cada kWp instalado en Zaragoza genera 1.630,16 kWh al año según PVGIS: un 1,50 % más que en Valencia, una ciudad que recibe un 0,34 % más de irradiación.
Esa inversión entre las dos columnas es el hallazgo de esta página y no lo hemos leído en ningún otro sitio. Frente a Valencia, Zaragoza recibe 7,02 kWh/m² menos al año y produce 24,17 kWh más por cada kilovatio pico instalado. Frente a Alicante, recibe 28,35 kWh/m² menos y produce 3,35 más. Y frente a Madrid la diferencia de producción es de 0,32 kWh/kWp —un empate estadístico— pese a recibir 35 kWh/m² menos de irradiación. Resumido: en sol recibido Zaragoza es sexta de las ocho ciudades medidas; en energía por kilovatio instalado, cuarta.
La explicación la publica el propio PVGIS y tiene nombre: un campo de pérdidas llamado l_tg. El Joint Research Centre lo define como las pérdidas por baja irradiancia y por alta temperatura del módulo, tomadas de forma combinada. Esa última palabra es la importante. Zaragoza registra ahí −6,57 %, la menor pérdida por ese concepto de las ocho ciudades: 1,61 puntos menos que Valencia y 3,10 menos que Sevilla. E importa decir hasta dónde llega la explicación, porque la tentación es resumirla como «aquí los paneles se calientan menos» y eso el dato no lo sostiene: PVGIS mete dos fenómenos en un solo número y no deja atribuirlo a ninguno de los dos. Lo afirmable es que el conjunto de esas pérdidas es aquí el más bajo de las ocho, y que eso compensa recibir menos sol.
La consecuencia práctica va en contra del argumentario habitual del sector: la irradiación de un folleto no basta para comparar dos ciudades, ni dos ofertas. Lo que hay que mirar es la producción anual estimada en kilovatios hora, y exigirla en cada propuesta. Dos empresas pueden ofrecerte los mismos kilovatios pico y anticipar generaciones que no coinciden, sencillamente porque el sombreado y la colocación de las filas admiten más de una solución sobre el mismo tejado.
El reparto a lo largo del año también dice cosas. El mes más flojo, diciembre, rinde 91,81 kWh por kWp; el mejor, julio, 168,72. Julio produce 1,84 veces lo de diciembre, un desnivel estacional bastante más marcado que el de las ciudades de costa que hemos medido. Ese perfil es lo que conviene mirar antes de decidir si te compensa una batería, más que la cifra anual.
Traducido a los dos tamaños que cubre la horquilla de precio de más arriba: 3 kWp generan aquí unos 4.890 kWh anuales y 5 kWp, unos 8.151. Es aritmética sobre el dato de PVGIS, sin ningún supuesto añadido. Cuántos euros son ya no se responde con la misma limpieza, porque depende de qué proporción consumas mientras se está produciendo, y eso no lo marca la ciudad sino tus horarios: la calculadora de placas solares lo estima con tus datos en lugar de con una media.
| Mes | kWh por cada kWp instalado |
|---|---|
| Enero | 102,45 |
| Febrero | 119,00 |
| Marzo | 145,21 |
| Abril | 147,55 |
| Mayo | 157,72 |
| Junio | 155,13 |
| Julio | 168,72 |
| Agosto | 165,28 |
| Septiembre | 147,14 |
| Octubre | 128,76 |
| Noviembre | 101,40 |
| Diciembre | 91,81 |

El montaje que hemos simulado —35° al sur— es la referencia de esta página; una cubierta a levante o a poniente produce algo menos en total, pero reparte la generación hacia primera y última hora del día.
Ese matiz importa más de lo que parece al cruzarlo con lo anterior: si en tu casa hay alguien a media mañana o a media tarde, una orientación que no sea el sur puro puede acabar autoconsumiendo una proporción mayor de lo que genera, y un kilovatio hora autoconsumido vale bastante más que uno vertido. La orientación óptima sobre el papel y la mejor orientación para tu factura no siempre son la misma.
Lo que no se resuelve desde un mapa son las sombras: una chimenea, una antena, la caja de un ascensor o el bloque de enfrente solo se valoran subiendo a la cubierta, y ninguna propuesta seria se cierra sin haber subido antes. Y en el valle del Ebro hay un segundo condicionante que conviene tener presente sin exagerarlo: el viento es un factor habitual aquí, y la sujeción de la estructura se justifica en el proyecto o en la memoria técnica con la carga que corresponda a la ubicación. No publicamos ninguna cifra de viento para Zaragoza, y explicamos por qué: la serie climatológica normal de la estación del aeropuerto no incluye esa variable, y la zona que asigna el Código Técnico se determina sobre un mapa que no hemos podido leer. Lo que sí puedes hacer es pedir que el anclaje aparezca resuelto por escrito en la oferta.
Los paneles generan corriente continua, el inversor la convierte en la alterna que usa la casa, y el sobrante acaba descontado del recibo o almacenado, si has puesto batería.
Ninguna de esas piezas se comporta distinto en Zaragoza, así que resumimos lo imprescindible para leer una oferta y enlazamos donde cada cosa está contada entera:
Sí: la instalación reduce lo que compras a la red, no lo elimina. Lo que viertes y no consumes se descuenta del recibo por la vía de la compensación simplificada del Real Decreto 244/2019.
Conviene decirlo con precisión, porque es una de las preguntas que el propio buscador añade a esta consulta. Nadie te compra la electricidad: lo que ocurre es que baja el importe del recibo, y en cuánto baja manda tu contrato de luz —la tarifa de compensación que hayas firmado— y no quien te haya montado el tejado. Por eso dos viviendas con equipos idénticos pueden acabar con ahorros que no se parecen. El término fijo de potencia, además, se sigue pagando igual.
En Zaragoza ese reparto tiene una forma concreta que sale de los números de la sección de producción. Con julio generando 1,84 veces lo de diciembre, el excedente se concentra con fuerza en verano, mientras que los meses de menos generación coinciden con los de más consumo si tu calefacción es eléctrica. Al leer ofertas conviene, por tanto, no mezclar dos cosas: lo que el equipo va a generar a lo largo del año, y las condiciones con las que te liquida el sobrante quien te emite la factura de la luz.
Una batería nunca es obligatoria: almacena para las horas sin sol una fracción del excedente diario y, únicamente cuando el equipo incorpora respaldo, deja seguir con lo básico durante un apagón.
En Zaragoza el argumento tiene un matiz propio, y va en las dos direcciones a la vez. La diferencia entre el mejor y el peor mes es más marcada que en las ciudades de costa que hemos medido, de modo que el excedente de verano es abundante y el de invierno escaso: una batería aprovecha muy bien los meses buenos y compensa bastante menos en diciembre y enero, que son justo los meses en los que más energía compras. Lo que decide si sale a cuenta no es la ciudad, es a qué hora consumes.
Antes de añadirla al presupuesto conviene tener claro qué parte de tu consumo cae fuera de las horas de sol, porque es lo único que una batería puede recuperar. Los criterios completos para decidir, y qué cambia de verdad en la factura, están en la guía de baterías para placas solares.

Sí: la bomba de calor consume electricidad, que es justo lo que fabrica tu cubierta; pero cada instalación se dimensiona por separado y su encaje fiscal municipal tampoco es el mismo.
El desajuste de calendario es real y con los números de esta página se ve bien: la fotovoltaica rinde su máximo en julio, cuando el equipo trabaja sobre todo refrigerando, y su mínimo en diciembre, cuando trabaja calentando. El solape entre lo que produces y lo que gastas no es uniforme de enero a diciembre, así que quien te presente la suma como si el tejado fuese a pagar la calefacción de enero está simplificando de más.
Hay además una diferencia fiscal entre las dos tecnologías que conviene conocer antes de decidir el orden en que las abordas: en Zaragoza las bonificaciones municipales no tratan igual a una instalación solar y a una bomba de calor, y esa distinción está desarrollada con la ordenanza en la mano en aerotermia en Zaragoza.
Y para ver qué dan las dos sumadas sobre tu vivienda, sin tener que hacer dos cuentas por separado, está la calculadora de aerotermia con placas solares.
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Si es una vivienda unifamiliar y la instalación no pasa de 10 kW, la ficha oficial del trámite de obras menores del Ayuntamiento de Zaragoza recoge expresamente la «instalación de placas solares domésticas (en cubierta de edificios de viviendas unifamiliares y máximo 10 Kw)» entre las obras que pueden acogerse a declaración responsable. Hay una exclusión escrita en esa misma ficha: las obras menores en el exterior de edificios o conjuntos urbanos catalogados por el PGOU, en Bienes de Interés Cultural y en sus entornos necesitan licencia. Para un piso en bloque, una instalación compartida de comunidad o más de 10 kW en unifamiliar, la ficha no lo aclara y nosotros no lo hemos verificado: el Ayuntamiento publica otras dos vías —comunicación previa y licencia— y lo correcto es confirmarlo con la Gerencia de Urbanismo antes de contratar. Por encima del trámite municipal está la tramitación estatal del Real Decreto 244/2019, simplificada hasta 15 kW.
Al margen de las consecuencias urbanísticas, que dependen de cada caso y no vamos a estimarlas, hay una consecuencia económica que sí está escrita y es concreta: en Zaragoza no puedes pedir la bonificación del IBI por energía solar sin haber hecho el trámite. El artículo 18 de la Ordenanza Fiscal nº 2 exige disponer del título habilitante urbanístico correspondiente y haber pagado la autoliquidación de tasas e ICIO, y añade que quien haya ido por declaración responsable o comunicación previa necesita además la resolución en la que el Gerente de Urbanismo queda enterado de las obras. Dicho de otro modo: sin el trámite municipal se pierde el 50 % del IBI durante cinco periodos impositivos y también la bonificación del 95 % del ICIO, que se solicita al presentar la autoliquidación de esa misma obra.
Los metros cuadrados de la vivienda no son lo que decide el precio: lo decide cuánta electricidad consumes y cuánto sitio útil tiene tu cubierta. Con esa advertencia por delante, en Zaragoza una instalación residencial de 3 a 5 kWp cuesta entre 5.000 € y 8.500 €, con la banda más citada entre 5.000 € y 6.800 €. Sale de cruzar dos fuentes independientes con página dirigida a Zaragoza, consultadas el 7 de septiembre de 2026, y conviene tratarla como orden de magnitud por dos motivos que preferimos decir en voz alta: ninguna de las dos es una instaladora con actividad comprobable en la ciudad, y solo una declara si sus cifras llevan el IVA dentro. Por encima de 6 kWp no publicamos rango: para ese tamaño solo hemos localizado una referencia, y con una no hay triangulación posible.
El 50 % de la cuota íntegra a lo largo de los cinco periodos impositivos que siguen al de terminar la obra —cinco, aunque circulen referencias a tres años—, con un techo: lo bonificado en cada ejercicio no puede pasar del 20 % de lo que costó ejecutar materialmente la instalación. Lo que se descuenta cada año es el menor de esos dos importes: en una vivienda con cuota de IBI baja mandará el 50 %, y en una instalación barata mandará el 20 %. Es rogada y no tiene efecto retroactivo: la ordenanza permite pedirla en cualquier momento antes de que se agoten los cinco periodos, pero solo surte efecto desde el ejercicio siguiente al de la solicitud y por los que queden, de modo que cada año de retraso es un año de bonificación perdido. Fuente: artículo 18 de la ordenanza fiscal del IBI de Zaragoza, en su redacción publicada en el BOPZ nº 296 del 27 de diciembre de 2025.
Hoy no consta ninguna convocatoria autonómica abierta: el programa de autoconsumo renovable en el sector residencial derivado del Real Decreto 477/2021 figura en la ficha oficial del Gobierno de Aragón dentro de las convocatorias fuera de plazo. Lo que sí puedes pedir es municipal, y son dos bonificaciones distintas sobre dos impuestos distintos: el 95 % del ICIO por el artículo 16 de la ordenanza de ese impuesto, que en el caso de la energía solar no obliga a mejorar la calificación energética del edificio, y el 50 % del IBI durante cinco periodos impositivos por el artículo 18 de la suya. Las dos son rogadas: si no las pides, no se aplican solas. Queda por último la deducción estatal del IRPF, cuyo porcentaje no damos aquí porque cambia de un ejercicio a otro; la referencia fiable es la Agencia Tributaria del año en que presentes la declaración.
Cada kWp instalado produce en Zaragoza 1.630,16 kWh al año según PVGIS, partiendo de 2.066,27 kWh/m² de irradiación anual sobre un panel a 35° orientado al sur, con un 14 % de pérdidas de sistema asumidas. El reparto mensual va de 91,81 kWh por kWp en diciembre a 168,72 en julio. Llevado a tamaños concretos, 3 kWp generan unos 4.890 kWh anuales y 5 kWp, unos 8.151. Un apunte que sorprende y que hemos medido: Zaragoza recibe menos irradiación que Valencia o que Alicante y aun así produce más energía por kilovatio instalado que las dos, porque PVGIS le asigna la menor pérdida por baja irradiancia y por alta temperatura del módulo, tomadas de forma combinada, de las ocho ciudades que hemos consultado con parámetros idénticos.
2.593 horas de media al año, según la serie climatológica normal que AEMET publica para su estación 9434 «Zaragoza, Aeropuerto», con periodo de referencia 1981-2010. Circulan cifras más altas —2.800 y más de 3.000— en webs del sector que no citan fuente ni declaran qué variable están midiendo, y esto último importa porque las horas de sol brutas, las horas de sol pico y la irradiación sobre el plano del panel no son la misma magnitud. Y en todo caso, con horas de sol no se dimensiona nada: cuentan tiempo, no energía. Lo que sí dimensiona es la irradiación que llega al panel, y en Zaragoza son 2.066,27 kWh/m² al año.
Sí. La instalación reduce lo que compras a la red, pero no la sustituye: por la noche y en los momentos en que tu consumo supera lo que estás generando, la energía sigue viniendo de la red, y el término fijo de potencia se paga igual. Lo que sí ocurre es que lo que viertes y no consumes se descuenta del recibo por la vía de la compensación simplificada de excedentes que regula el Real Decreto 244/2019. Cuánto vale ese descuento por cada kilovatio hora lo marca tu contrato de luz, no quien te instala los paneles, así que conviene revisar esa condición con la misma atención que el presupuesto de la obra.
Dos minutos, sin compromiso. Te lo comparamos con claridad.
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