El autoconsumo fotovoltaico genera electricidad en tu propia vivienda a partir de la luz solar, reduciendo lo que compras a la red. En Valladolid, con Enaro comparas presupuestos reales de varios instaladores de tu zona en un solo sitio, sin coste ni compromiso.
Pedir presupuesto de placas solares en ValladolidÚltima actualización: 8 de septiembre de 2026
Una instalación fotovoltaica para una vivienda unifamiliar en Valladolid cuesta entre 3.000 € y 9.000 €; la mayoría de los presupuestos cae entre 4.500 € y 8.000 €.
El rango sale de cuatro fuentes que publican una página propia para Valladolid, leídas el 8 de septiembre de 2026: un agregador que construye sus cifras con los presupuestos que pasan por su plataforma y la fecha en la página, una empresa con tabla por potencia, una empresa del sector que ordena su tabla por tipo de vivienda y un comparador que la ordena por número de paneles. Publicamos la franja en la que se solapan las cuatro. Las páginas que compiten por esta misma búsqueda publican rangos que no coinciden entre sí y ninguna dice de dónde los saca; la triangulación es, en Valladolid, casi todo el trabajo.
También hay que contar hasta dónde llega el respaldo, y aquí es más corto que en otras capitales. Ninguna de las cuatro webs de instaladores con domicilio en Valladolid capital que abrimos publica precios: comprobamos las de cuatro empresas con dirección real en la ciudad —polígonos de San Cristóbal y Argales incluidos— y ninguna da una cifra. Así que el rango se apoya en agregadores y baremos, un escalón por debajo del respaldo que tienen Granada o Valencia. Y de esas cuatro tablas, una es idéntica a la que la misma fuente publica para Córdoba y Jaén —un baremo de ámbito nacional al que solo le han cambiado el nombre de la ciudad—, mientras que la de la empresa con tabla por potencia sí cambia de una ciudad a otra.
La tabla de abajo va en kWp —kilovatios pico, lo que suman los paneles a potencia nominal— y pide dos cautelas. La primera, el IVA: dos fuentes lo incluyen, otra lo menciona solo en su ejemplo y la cuarta no lo aclara, así que el rango no puede darse como «IVA incluido» y cada presupuesto debería llegar con el impuesto separado. La segunda, la batería: una única fuente la trata como partida aparte (2.500 € – 6.000 € adicionales); si una oferta no la desglosa, pregúntalo antes de ponerla al lado de otra.
Hay un coste que en Valladolid depende de un trámite y no del tejado. El impuesto de obras se paga al 3,9 % del presupuesto de ejecución material —sobre 6.000 €, 234 €— y se bonifica al 95 %, pero solo si la instalación cubre al menos el 25 % de la energía del edificio y la Agencia Energética Municipal lo informa favorablemente; sin ese informe, los 234 € se quedan en la factura. Está desarrollado en la sección de ayudas, y es una pregunta que hacerle a quien te presupueste. Cómo se reparte el importe entre paneles, inversor, estructura, legalización y mano de obra está en la guía de precios de placas solares; el número de tu cubierta lo dan los instaladores cuando pides presupuesto.
No damos aquí ahorro anual ni plazo de amortización en euros, y es a propósito: exigirían un precio del kWh y un perfil de consumo del hogar que no tenemos verificados para Valladolid, y una cifra así sin base sería peor que ninguna. La calculadora de placas solares los estima con tus datos y con la producción mensual real de esta página.
| Tamaño de la instalación | Rango orientativo en Valladolid | Cuántas fuentes lo sostienen | Lo que no aclaran |
|---|---|---|---|
| 3-4 kWp (vivienda tipo, 7-9 paneles) | 4.000 € – 7.000 € | Las cuatro | Dos no dicen si el IVA va dentro; tres no dicen si incluye batería |
| 5-8 kWp (chalet o consumo alto, 11-18 paneles) | 7.000 € – 12.000 € | Dos de las cuatro | Una no declara IVA en la tabla; ninguna dice si vale para la capital o la provincia |
| Batería, como partida aparte | +2.500 € – 6.000 € | Una sola | Con una fuente no hay triangulación: se cita, no se publica como baremo |
Rellenas un único formulario, los instaladores de tu zona preparan su presupuesto sin tener tu teléfono, y solo el que elijas acaba recibiendo tu contacto.
Lo normal cuando dejas tu número en tres webs es que lo primero que llegue sean tres llamadas y lo último, si llega, una cifra. Aquí el orden está invertido a propósito: las ofertas llegan comparadas, y el contacto se libera al final y solo al ganador.
Lo que no vamos a hacer es decirte cuál es «la mejor empresa» de tu zona. Sin ver tu vivienda, un ranking así es una opinión con un patrocinador detrás; lo útil es que compares ofertas reales hechas sobre tus mismos datos.
Un solo formulario con los datos de tu vivienda y lo que quieres hacer. No hay que repetirlo en cada web.
Reciben lo que necesitan para presupuestar, pero no tu teléfono ni tu email. Suben su propuesta a la plataforma.
Un único correo con un enlace propio, y las propuestas unas al lado de otras en vez de sueltas y en tres formatos distintos.
El instalador que elijas recibe tu contacto. Los que no elijas no lo reciben en ningún momento.
Al buscar placas solares en Valladolid, Google intercala doce fichas de negocio en cuatro tandas y, en el móvil, abre con un carrusel de comparadores antes que ninguna web.
Siete de las nueve búsquedas relacionadas que el buscador sugiere son nombres de empresas de la ciudad u opiniones sobre ellas: quien llega aquí suele estar ya decidiendo entre dos o tres marcas concretas. Una ficha de Maps con cientos de reseñas dice dónde está la nave y cómo trata a sus clientes; no dice cuánto cobra ni cómo queda su oferta frente a la de al lado. Y de las diez webs que siguen a las fichas, ninguna dice de dónde salen ni su precio ni sus horas de sol, una sigue anunciando una ayuda europea cerrada desde 2023 (y otras dos, ya en la segunda página de resultados, hacen lo mismo) y una tiene el apartado de retorno de la inversión sin rellenar. Enaro no aparece en ese mapa —no tiene sede en Valladolid ni reseñas que enseñar, y esta página no va a fabricarlas—: lo que hace es que varios instaladores presupuesten sobre tus datos y tú compares antes de que nadie tenga tu teléfono.
En Valladolid conviene llegar con un número propio, y no es el anual: es cuánto produce tu tejado en enero frente a julio, porque dos ofertas de la misma potencia pueden prometer lo mismo para el año y comportarse de forma muy distinta en invierno. La calculadora de placas solares lo estima con la irradiación de tus coordenadas y enseña cada supuesto; con ese número delante, pide tu presupuesto. Lo que se puede comprobar de cualquier empresa antes de firmar está en qué mirar de un instalador.
Cada kWp en Valladolid produce 1.552,66 kWh al año según PVGIS, el valor más bajo de las trece ciudades que hemos medido; en julio y agosto es el más alto.
Las trece consultas se lanzaron el mismo día con los mismos parámetros —plano a 35° hacia el sur, 14 % de pérdidas de sistema, versión 5.2 de la herramienta—, así que la comparación mide lo que dice medir. Valladolid recibe 1.981,13 kWh/m² al año, la segunda irradiación más baja tras Barcelona, y produce 1,49 kWh por kWp menos que ella y un 6,5 % menos que Córdoba. Hasta aquí, lo esperable para una ciudad a 703 metros en la meseta. Lo que no se espera viene al partir el año en dos: en julio y agosto, cada kWp entrega 337,31 kWh, por delante de Madrid (335,03), Zaragoza (334,00), Tenerife (333,11) y Córdoba (329,90); en diciembre y enero entrega 161,48, el peor dato de las trece y 32,78 kWh por debajo del siguiente, Zaragoza. La producción de verano es 2,09 veces la de invierno; en Zaragoza, la ciudad continental con la que más sentido tiene compararla, la relación es 1,72, en Madrid 1,60 y en Tenerife 1,32. Diciembre y enero juntos son el 10,4 % del año en Valladolid, el peso más bajo de todas.
La explicación más probable tiene fuente oficial y nombre corriente: niebla. La ficha de valores normales de AEMET para el observatorio de Valladolid registra 39,8 días de niebla al año, y 19,6 de ellos caen en diciembre y enero: casi uno de cada tres días del corazón del invierno amanece con niebla. Noviembre, diciembre y enero suman 26,7 días, dos tercios del total anual. Son casi 1,8 veces los días de niebla de Zaragoza, la siguiente de las once ciudades con dato anual que este sitio ha medido en la misma fuente —Zaragoza 22,5, Granada 21,4, Madrid y Córdoba 15,7, Sevilla 3,2— y se concentra exactamente en los meses en que PVGIS mide la producción más baja. Diciembre suma 89 horas de sol, el mes más pobre de cualquier ficha que hemos usado en este proyecto, dentro de un año de 2.624 horas. Y el invierno no solo produce poco: varía mucho de un año a otro (la desviación interanual de enero es 13,41 kWh por kWp, la de julio 4,95), así que un mal enero puede quedar bastante por debajo de la tabla. No escribimos «la capital con más niebla de España», porque no hemos contrastado las cincuenta; lo que sí podemos escribir es lo anterior.
El frío juega a favor, y hay que decir cuánto. PVGIS publica un campo de pérdidas que junta la baja irradiancia y la temperatura del módulo en una sola cifra, sin separarlas: en Valladolid marca un 6,93 %, la cuarta pérdida más baja de las trece, 2,78 puntos menos que Córdoba. Aplicando la ecuación de temperatura de célula del pliego técnico del IDAE para instalaciones conectadas a red, la célula de un panel al mediodía de un día medio de julio trabaja aquí a 61,95 °C —con la media de las máximas de julio de AEMET, 30,7 °C— frente a 68,15 °C en Córdoba, y entrega entre 1,6 y 1,8 puntos porcentuales más de su potencia nominal en ese instante. Tres límites, sin rebajarlos: es un valor instantáneo, no una pérdida anual; usa la temperatura nominal de operación que estima el pliego, no la de un módulo concreto; y el pliego es de 2011. La conclusión práctica: el frío es una ventaja de décimas y de verano, y no compensa las 279 horas de sol de menos frente a Córdoba ni la niebla de diciembre.
Lo que esta forma del año cambia no es si merece la pena, sino cómo se dimensiona: en Valladolid una instalación que cubra el consumo anual sobra en verano y se queda corta de noviembre a febrero. Qué hacer con eso está en las dos secciones siguientes: cuánto produce un tejado tipo mes a mes y qué hace la compensación con el sobrante de verano.
| Ciudad | Producción anual por kWp | Julio + agosto | Diciembre + enero | Verano ÷ invierno | Días de niebla al año (AEMET) |
|---|---|---|---|---|---|
| Valladolid | 1.552,66 kWh | 337,31 kWh | 161,48 kWh | 2,09 | 39,8 |
| Zaragoza | 1.630,16 kWh | 334,00 kWh | 194,26 kWh | 1,72 | 22,5 |
| Madrid | 1.630,48 kWh | 335,03 kWh | 209,79 kWh | 1,60 | 15,7 |
| Barcelona | 1.554,15 kWh | 314,41 kWh | 201,20 kWh | 1,56 | 9,4 |
| Córdoba | 1.661,20 kWh | 329,90 kWh | 228,38 kWh | 1,44 | 15,7 |
| Tenerife | 1.749,49 kWh | 333,11 kWh | 252,50 kWh | 1,32 | 0,3 |

Nueve paneles de 450 W (4,05 kWp) producen en Valladolid unos 6.288 kWh al año según PVGIS: 1.366 kWh en julio y agosto y solo 654 en diciembre y enero.
Esa cubierta tipo sale de los valores por defecto que usa el motor de cálculo de Enaro —paneles de 450 W a 2,2 m² cada uno, unos 19,8 m² de tejado— multiplicados por los 1.552,66 kWh por kWp que PVGIS asigna a Valladolid. Es aritmética sobre dos datos verificados, no una promesa: la producción real la fijan la orientación, la inclinación, las sombras y el consumo de cada casa. Con esa reserva, los 6.288 kWh son 440 menos que la misma cubierta en Córdoba y 6 menos que en Barcelona; la diferencia con la costa mediterránea es pequeña en el total y enorme en el reparto.
El reparto es lo que ninguna de las diez páginas que compiten por esta búsqueda publica. Enero es el peor mes con 80,02 kWh por kWp y julio el mejor con 169,89: el mínimo es el 47 % del máximo. En la tabla que sigue, producción y niebla van en sentidos opuestos: los tres meses con más de siete días de niebla son los tres con menos de 91 kWh por kWp. Para la cubierta tipo, diciembre y enero suman esos 654 kWh, que son unos 10,5 kWh al día de media en enero — lo que una vivienda con calefacción eléctrica o aerotermia puede gastar en una sola mañana con 0,2 °C de mínima media, que es la de enero en el observatorio.
De aquí sale la regla de dimensionado propia de Valladolid: no ajustar la instalación al consumo anual. Si se hace, en julio sobra —y ese sobrante se compensa con límites, como se explica en la sección siguiente— y de noviembre a febrero falta, justo cuando más se compra. Lo razonable es dimensionar sobre el consumo de los meses con sol y aceptar que el invierno se paga a la red, o bien mirar la calculadora de placas solares, que hace la cuenta mes a mes con tus datos y enseña cada supuesto; con ese resultado, pide presupuesto.
| Mes | kWh por cada kWp (PVGIS) | Irradiación sobre el plano (kWh/m²) | Horas de sol (AEMET) | Días de niebla (AEMET) |
|---|---|---|---|---|
| Enero | 80,02 | 94,28 | 101 | 10,4 |
| Febrero | 106,52 | 127,77 | 147 | 3,7 |
| Marzo | 135,39 | 165,93 | 215 | 1,6 |
| Abril | 137,75 | 174,03 | 232 | 0,9 |
| Mayo | 154,32 | 199,67 | 272 | 0,9 |
| Junio | 154,50 | 205,62 | 322 | 0,6 |
| Julio | 169,89 | 229,89 | 363 | 0,3 |
| Agosto | 167,42 | 225,49 | 334 | 0,2 |
| Septiembre | 149,16 | 195,64 | 254 | 0,9 |
| Octubre | 125,65 | 158,11 | 182 | 3,0 |
| Noviembre | 90,58 | 108,50 | 117 | 7,1 |
| Diciembre | 81,46 | 96,21 | 89 | 9,2 |
La compensación simplificada del Real Decreto 244/2019 descuenta los excedentes solo hasta el importe comprado en la misma factura mensual; lo que sobra en julio no llega a enero.
Es una regla nacional, idéntica en todas las ciudades, y en casi todas es un matiz. En Valladolid es el centro de la cuenta, porque su curva es la más desigual que hemos medido: con 2,09 veces más producción en verano que en invierno, una instalación dimensionada para el año entero vierte en julio mucho más de lo que consume y la compensación se agota en cuanto iguala lo comprado ese mes; el resto se pierde para tu factura. En diciembre y enero ocurre lo contrario: casi no hay excedente que compensar y la mayor parte de lo que consumes se compra. Nadie te compra la electricidad: el importe del recibo baja, y en cuánto baja manda la tarifa de compensación de tu contrato de luz, no el instalador. El término de potencia se sigue pagando entero.
Una batería cambia el reparto dentro del día —guarda el mediodía para la noche—, no dentro del año: no hay batería doméstica que lleve el sol de julio a diciembre. En Valladolid eso significa que aprovecha muy bien los meses buenos y apenas ayuda en los meses en que más energía compras. Solo una de las fuentes de precio de esta página la separa como partida (de 2.500 € a 6.000 € adicionales), y lo que decide si sale a cuenta es a qué hora consumes, no la ciudad: los criterios están en la guía de baterías para placas solares. Si lo que has visto son kits enchufables en la tienda o en el carrusel de productos del buscador, es otra cosa distinta de una instalación con compensación: la diferencia está en kit solar o instalador profesional.

En Castilla y León, la Ley 5/1999 de Urbanismo somete expresamente las instalaciones solares de autoconsumo sobre edificaciones a declaración responsable, salvo que afecten al patrimonio histórico (artículo 105 bis.1.k).
Es una mención por su nombre, y no es habitual: en Andalucía la fotovoltaica entra en la declaración responsable por una cláusula genérica sobre obras en edificios existentes, y en Aragón la resuelve una ficha del Ayuntamiento de Zaragoza; la ley castellanoleonesa, en su texto consolidado con la última modificación de diciembre de 2025, escribe «instalaciones de aprovechamiento de energía solar para autoconsumo sobre edificaciones o construcciones». Lo que eso significa está en los artículos siguientes: la declaración responsable es el documento con el que el promotor manifiesta, bajo su responsabilidad, que la obra cumple la normativa y que tiene la documentación técnica que lo acredita (105 ter.1); se presenta en el Ayuntamiento con proyecto cuando sea legalmente exigible y, si no, con una memoria que describa la obra de forma suficiente, más las autorizaciones de otras administraciones que procedan (105 quáter.1); y legitima para empezar sin esperar resolución (105 quáter.2.a), aunque nunca ampara un acto contrario a la normativa urbanística (105 quáter.3) y el Ayuntamiento puede comprobarlo después. La licencia queda para las construcciones de nueva planta y las reformas integrales o totales (97.1).
Dos consecuencias que no son obvias. La primera es fiscal: la ordenanza del impuesto de obras de Valladolid incluye en el hecho imponible las obras que se tramitan por declaración responsable, así que poner placas devenga ICIO —con la bonificación del 95 % que se explica más abajo, si se cumplen sus condiciones—. La segunda es documental: la bonificación del IBI exige el «título habilitante … ya sea mediante licencia de obra o declaración responsable»; el justificante de esa declaración es un papel que hay que guardar. Lo que no publicamos porque no lo hemos encontrado: la ficha municipal del trámite con modelo, documentación y tasa. La sección de normativa urbanística del Ayuntamiento no contiene ninguna ordenanza de licencias ni de instalaciones solares, y no inventamos ni un impreso ni una tasa: el trámite se pide en la sede electrónica, y el orden de pasos de una instalación está en instalar placas solares en casa.
La excepción de patrimonio es donde termina lo verificado. El plan general vigente es el PGOU 2020, aprobado por la Orden FYM/468/2020 (BOCyL de 19 de junio de 2020) y completado por la Orden FYM/331/2021, y tiene un Catálogo con grados de protección: la propia ordenanza del ICIO nombra el Grado 1 (Monumental, BIC) y el Grado 2 (Integral). Un inmueble en esos grados queda fuera de la declaración responsable por la excepción de la ley autonómica. Lo que no hemos podido leer es qué dice la normativa del PGOU o su Catálogo sobre captadores en cubiertas catalogadas, ni si el casco tiene un plan especial con regla propia: el boletín que publica el plan es imagen escaneada y el texto íntegro no se pudo abrir. No describimos un régimen que no hemos leído; si tu edificio está catalogado, la respuesta la da el Ayuntamiento con la referencia catastral.
Valladolid bonifica el IBI al 50 % cuatro años con tope de 250 € anuales y el ICIO al 95 % con condiciones; no hay ayuda autonómica abierta hoy.
Empecemos por lo que el propio Ayuntamiento no cuenta entero. Su web resume la bonificación como «hasta el 50 % durante los cuatro primeros años»; la ordenanza fiscal del IBI de 2026, en su artículo 11.9, añade lo que la web omite: el importe anual «no podrá superar el 10 por ciento del coste real y efectivo de la instalación y estará limitado a unos importes máximos de 250 euros en el caso de inmuebles de uso residencial», y «no gozarán de bonificación aquellos inmuebles con uso residencial y valor catastral superior a 300.001 euros». Con el tipo urbano del 0,5837 % y 100.000 € de valor catastral —un ejemplo, no el recibo de nadie— sale una cuota de 583,70 € al año, el 50 % serían 291,85 €, y el tope lo deja en 250 €: 1.000 € en cuatro años. El tope empieza a recortar a partir de 85.660 € de valor catastral; por debajo, manda el 50 %. El otro límite, el 10 % del coste, solo afecta a instalaciones de menos de 2.500 €, es decir, casi nunca. De las ciudades cuya ordenanza hemos leído, Valladolid es la única que pone un tope en euros y una exclusión por valor catastral: Córdoba da el 50 % diez años sin tope anual, Zaragoza cinco años con tope del 20 % del coste, Sevilla tres años. Por eso esta página no titula «50 % de IBI» sin la cifra de 250 €.
El plazo también tiene truco. Se solicita en el primer trimestre del ejercicio siguiente al de finalización de la instalación —acabada en 2026, hasta el 31 de marzo de 2027—; la ordenanza dice que las solicitudes posteriores «tendrán efectividad en el ejercicio siguiente», así que no se pierde la bonificación, pero sí uno de los cuatro años. La Guía del Contribuyente de 2026 todavía escribe «plazo: primer trimestre 2025»; manda la ordenanza. Las condiciones van en la lista de abajo, porque varias dejan gente fuera.
El impuesto de obras es el otro incentivo municipal, y lleva una condición que no hemos visto en ninguna otra ordenanza leída. El tipo es el 3,9 % del presupuesto de ejecución material —sin IVA, honorarios ni beneficio del contratista—, por encima del 3,25 % de Córdoba y el 3,87 % de Zaragoza y por debajo del 4 % máximo de Jaén y Murcia. Se bonifica el 95 % de la parte del presupuesto que corresponde al sistema solar —en una instalación fotovoltaica aislada, en la práctica todo—, «siempre que cubra al menos el 25 % de la energía total requerida por la construcción», y requiere el informe favorable previo de la Agencia Energética Municipal de Valladolid. Sobre 6.000 € de ejecución material, cuota de 234 €, bonificación de 222,30 € y 11,70 € a pagar, si la AEMVA informa a favor; una instalación pequeña no cumple el 25 % por defecto, y esa es la pregunta que hacerle al instalador. La bonificación no se aplica cuando la instalación es obligatoria por normativa (obra nueva, ampliación, rehabilitación integral, cambio de uso). Un detalle que se corrige leyendo la fuente: la guía municipal resume «aprovechamiento térmico», y la ordenanza dice «térmico o eléctrico».
Más arriba del Ayuntamiento no hay nada que pedir, y conviene decirlo con las fechas delante porque el buscador pregunta por «Castilla y León en 2026» y las veinte primeras páginas de esta búsqueda dan cinco versiones distintas. Lo único que ha existido es la gestión autonómica, a cargo del Ente Regional de la Energía, del programa estatal financiado con fondos europeos: la página oficial del EREN fija el plazo de solicitud «desde el 17 de enero de 2022 hasta el 31 de diciembre de 2023», mantiene las solicitudes no resueltas en «lista de reserva» por falta de fondos del IDAE, y da como fecha límite de justificación el 31 de mayo de 2026, ya vencida. En la Base de Datos Nacional de Subvenciones, las dos convocatorias de Castilla y León (números 772089 y 772090) constan cerradas, y no aparece ninguna convocatoria propia de la Junta para fotovoltaica residencial entre 2024 y hoy. Tampoco consta, en un barrido de 181 convocatorias con términos solares registradas en toda España desde 2024, ninguna de la Diputación ni del Ayuntamiento de Valladolid dirigida a viviendas: la página de la Diputación que Google muestra en esta búsqueda es una convocatoria a ayuntamientos pequeños para placas en instalaciones municipales de agua, no una ayuda para tu casa. Decimos «no consta» y no «no existe», porque el registro tiene desfase. Sí sigue en pie la deducción estatal del IRPF por eficiencia energética, cuyo porcentaje y plazo se prorrogan por ejercicio y viven actualizados en la página de ayudas para placas solares, no aquí.
| Concepto | Cómo se calcula (ejemplo declarado) | Importe |
|---|---|---|
| Cuota íntegra anual del IBI | 100.000 € de valor catastral × 0,5837 % | 583,70 € |
| 50 % de la cuota | Lo que sería la bonificación sin tope | 291,85 € |
| Bonificación anual efectiva | Tope de 250 € para uso residencial (art. 11.9) | 250,00 € |
| Bonificación del IBI en cuatro años | 250 € × 4 | 1.000,00 € |
| Cuota del ICIO | 6.000 € de presupuesto de ejecución material × 3,9 % | 234,00 € |
| Bonificación del ICIO | 95 %, si la instalación cubre ≥ 25 % de la energía del edificio e informa la AEMVA | 222,30 € |
| ICIO a pagar | Cuota menos bonificación | 11,70 € |

Valladolid es zona climática D2 del Código Técnico —invierno severo, verano medio—: una bomba de calor trabajará aquí sobre todo calentando, en los meses en que el tejado rinde menos.
Los datos oficiales dibujan el problema sin adjetivos. AEMET da para el observatorio una media de 4,2 °C en enero, con mínimas medias de 0,2 °C y 56,2 días de helada al año, frente a 22,3 °C de media en julio con máximas medias de 30,7 °C: el frío de Valladolid es largo y el calor, moderado. En el tejado, la cubierta tipo de esta página produce 654 kWh en diciembre y enero —unos 10,5 kWh al día en enero— y 1.366 en julio y agosto. Una aerotermia consume electricidad en los dos extremos, pero en Valladolid la mayor parte de su trabajo cae en el extremo en que el tejado ayuda menos, y la refrigeración de verano, que en el sur casa bien con la producción, aquí pesa menos. Quien presente la suma como si las placas fueran a pagar la calefacción de enero está redondeando mucho: lo que sí cubren bien es el agua caliente y el consumo de los meses con sol.
Son dos dimensionados distintos: los paneles se calculan sobre los kilovatios hora que gasta la casa y la bomba de calor sobre el calor que el edificio pierde con 0,2 °C fuera. Cómo encajan uno con otro lo explica aerotermia con placas solares; el resultado conjunto sobre tu vivienda lo da la calculadora de aerotermia con placas solares; lo que hace una bomba de calor, la guía de aerotermia. Si quieres presupuesto de las dos, márcalas a la vez al pedirlo.
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Hoy, ninguna abierta para una vivienda. Lo único que ha existido es la gestión por el Ente Regional de la Energía (EREN) del programa estatal del Real Decreto 477/2021, con solicitudes del 17 de enero de 2022 al 31 de diciembre de 2023; las no resueltas siguen en lista de reserva por falta de fondos del IDAE, y el plazo de justificación venció el 31 de mayo de 2026. En la Base de Datos Nacional de Subvenciones, las dos convocatorias de Castilla y León (772089 y 772090) constan cerradas, y no aparece ninguna convocatoria propia de la Junta para fotovoltaica residencial entre 2024 y septiembre de 2026. Si una web anuncia una ayuda autonómica activa, pídele el número de convocatoria en el BOCYL o en la BDNS; si no lo tiene, ese dinero no existe. Lo que sí puedes pedir en Valladolid es municipal —el IBI al 50 % cuatro años con tope de 250 € anuales y el ICIO al 95 % con condiciones— y estatal, la deducción del IRPF, cuyo detalle actualizado está en ayudas para placas solares.
Entre 3.000 € y 9.000 € para una vivienda unifamiliar, con la mayoría de los presupuestos entre 4.500 € y 8.000 €; por tamaño, 4.000-7.000 € en el tramo de 3-4 kWp y 7.000-12.000 € en el de 5-8 kWp. Es donde se cruzan las cuatro fuentes con página de Valladolid leídas el 8 de septiembre de 2026, nunca el mínimo de la más barata. Dos matices: en la capital no hay ningún instalador con domicilio conocido que publique precios, así que el rango se sostiene sobre agregadores y baremos; y el IVA solo lo declaran incluido dos de las cuatro, de modo que cualquier presupuesto debería llegar con IVA y batería como líneas separadas. A ese importe hay que sumarle el impuesto de obras al 3,9 %, que se queda en 11,70 € sobre 6.000 € si la instalación cubre el 25 % de la energía del edificio y la Agencia Energética Municipal lo informa a favor, y en 234 € si no. El desglose de partidas de una instalación está en precios de placas solares.
Sí, aunque alguna web diga lo contrario: el artículo 11.9 de la Ordenanza Fiscal del IBI de 2026 concede el 50 % de la cuota íntegra durante los cuatro años siguientes a acabar la instalación. Lo que casi nadie cuenta son los límites: la bonificación anual no puede superar 250 € en viviendas (ni el 10 % del coste de la instalación), y quedan excluidas las viviendas con valor catastral superior a 300.001 €. Con el tipo del 0,5837 % y 100.000 € de valor catastral de ejemplo, el 50 % serían 291,85 € pero se cobran 250 €: 1.000 € en cuatro años. Se pide en el primer trimestre del año siguiente al de la instalación (acabada en 2026, hasta el 31 de marzo de 2027) con el justificante del registro de los certificados de instalación ante la Junta, el de la declaración responsable o licencia y el coste desglosado; fuera de plazo se cobra un año más tarde y se pierde uno de los cuatro. Es solo para la residencia habitual con empadronamiento, una vivienda y una instalación, y la instalación tiene que ser voluntaria.
Merece la pena si se dimensiona para la curva de Valladolid y no para la de un folleto. Cada kWp produce 1.552,66 kWh al año según PVGIS, la cifra más baja de las trece ciudades que hemos medido con los mismos parámetros, pero en julio y agosto es la más alta de todas (337,31 kWh) y en diciembre y enero la más baja (161,48): la producción de verano duplica la de invierno. La explicación más probable es la niebla, no el frío: AEMET registra 39,8 días de niebla al año en el observatorio, 19,6 de ellos en diciembre y enero, casi 1,8 veces los de Zaragoza, la siguiente de las once ciudades medidas con dato anual. El frío, de hecho, ayuda un poco: la célula de un panel trabaja aquí unos 6 °C más fría que en Córdoba al mediodía de julio y entrega entre 1,6 y 1,8 puntos más de potencia en ese instante, según la fórmula del IDAE; es una ventaja de décimas que no compensa las 279 horas de sol de menos al año. La consecuencia práctica: no ajustes la instalación al consumo anual, porque en julio sobrará y de noviembre a febrero faltará, y la compensación de excedentes no traslada el sobrante de un mes a otro.
Los metros de la casa no deciden el tamaño de la instalación; lo deciden el consumo eléctrico, sobre todo el de los meses con sol, y los metros de cubierta útil. Tomando los valores por defecto del motor de este sitio, nueve paneles de 450 W hacen 4,05 kWp, necesitan unos 19,8 m² de cubierta y en Valladolid darían unos 6.288 kWh al año, 1.366 en julio y agosto y 654 en diciembre y enero. Es una instalación que roza el techo del tramo de 3-4 kWp (4,05 kWp), que las fuentes cruzadas en esta página sitúan en Valladolid entre 4.000 € y 7.000 €. Para ir de tu factura a una potencia y de ahí a un precio, la calculadora de placas solares hace la cuenta mes a mes con tus datos y enseña cada supuesto.
Depende de qué llames Hacienda. La deducción estatal del IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética existe en toda España, su porcentaje depende del ahorro energético certificado y sus condiciones y plazos se han prorrogado ejercicio a ejercicio, así que no publicamos aquí un porcentaje que pueda quedar viejo: está actualizado en ayudas para placas solares. Lo que en Valladolid devuelve dinero con seguridad no es la Agencia Tributaria sino el Ayuntamiento: hasta 250 € al año de IBI durante cuatro años y el 95 % del impuesto de obras si la instalación cubre el 25 % de la energía del edificio. No hemos verificado ninguna deducción autonómica de Castilla y León equivalente a la estatal.
Para una vivienda ya construida, no: la Ley de Urbanismo de Castilla y León (artículo 105 bis.1.k) somete expresamente las instalaciones de aprovechamiento de energía solar para autoconsumo sobre edificaciones a declaración responsable, que se presenta en el Ayuntamiento con una memoria suficiente —o proyecto si es legalmente exigible— y permite empezar sin esperar resolución. La excepción es el patrimonio: si el edificio está catalogado por el PGOU 2020 (grados 1 o 2 del Catálogo), la declaración responsable no vale y hay que consultar al Ayuntamiento con la referencia catastral. Dos cosas que no conviene olvidar: la obra devenga el impuesto de construcciones aunque vaya por declaración responsable, y el justificante de esa declaración es uno de los dos documentos que la ordenanza del IBI exige para bonificarte el recibo. No hemos localizado la ficha municipal del trámite con modelo y tasa; se tramita en la sede electrónica.
Es el nombre con el que el Ayuntamiento de Valladolid publica en su portal un mapa de potencial solar por cubierta (la herramienta enlazada es solaratlas.es); aparece entre los primeros resultados de esta búsqueda y hay quien lo busca como «mapa solar Valladolid». Sirve para una primera idea de si tu tejado recibe sol suficiente antes de llamar a nadie. No es un presupuesto, no es una ayuda y no sustituye al estudio del instalador: las cifras de producción de esta página salen de PVGIS, no de ese mapa, porque no hemos verificado con qué datos se elaboró ni cuándo se actualizó por última vez, y por eso tampoco reproducimos aquí las estimaciones de amortización que lo acompañan. Si lo consultas, lleva al instalador la orientación y la superficie que te indique y pídele que las contraste con su propia medición.
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